¿Flama la llama guerrera de los militares?

Cesar Ojeda

Pregunto porque de lo contrario, el régimen no les estaría clamando lealtad con tanto ahínco a los militares, será que el ruido de los sables, suena de nuevo, será que la compra de conciencia y el lavado de cerebro internamente no ha sido suficiente porque ellos también están sufriendo igual como sufrimos el resto de los venezolanos.

Más Lealtad militar de la que hay

El régimen pide a los militares lealtad, será sumisión lo que exige el régimen. Porque lealtad militar han tenido siempre los militares venezolanos,  para bien o para mal, antes,  cuando Pérez Jiménez, los militares pensando que aquel dictador era malo para el país, lo derrocaron.

Después,  cuando Chávez  y otros quisieron dar un golpe de estado, los militares los desmontaron y los capturaron; en esa primera sonada un general del ejército, tomó el control de todo, no sé, si fue un error,  pero él general  en lealtad, entregó el poder a CAP.

Y, reciente en las elecciones parlamentarias,  fueron leales a la nación cuando el oficialismo quiso escamotear los votos que aventajó la oposición, los militares se opusieron y  salieron abiertamente, defendiendo la república, en un acto de lealtad institucional y en cadena nacional encabezado por General Padrino López y el alto mando militar.

Claro que lo hay desleales e inmorales

Los hay, falta de honor y  vergüenza  bien marcada, recuerden el general que dijo “Al presidente se le pidió la renuncia, la cual aceptó” después desmintió o se hizo el loco, también actualmente,  está un grupo de militares, aquellos que sus cuentas de bienes y riquezas no cuadran con sus ingresos registrado como oficial.

También los hay negligentes como esos que han sido nombrados gerentes de muchas instituciones para dejarlas quebradas y arruinadas,  son aquellos que se comportan  como las culebras que se arrastran para llegar, sin embargo, la mayoría militar es como el Águila que siempre van por lo alto para llegar, cueste lo que cueste.

La crisis toca la puerta militar

Que  más lealtad institucional de  que la existe y ha existido,  será que el régimen siente que la hambruna y el desorden nacional tiene golpeada la moral de nuestros componentes militares o será por precaución que pide sumisión, es verdad, que la fatiga, termina en ruptura y toda ruptura, termina en explosión. El régimen sabe que las explosiones sociales de civiles son alarmantes, pero una explosión militar por descontento son peligrosas por su contenido bélico.

Confiemos en nuestra fuerza

Yo, cómo venezolano, si creo en la institucionalidad de nuestros militares, ellos en las dificultades  han demostrado ser consecuente, sólo que para el régimen ellos son sus peones y también existe un sector de nuestra oposición, que los ve y los trata despectivamente, tal vez,  por miedo imaginario,  ven o creen  que de un momento a otro, pueden lograr instaurar un régimen de Transición  que reforme y minimice el estado venezolano, los deje por fuera y no puedan coronarse de nuevo.

 Los militares sufren como los civiles

Nuestros militares merecen respeto de todos nosotros, ellos actualmente, también son presa de las políticas comunistas extranjeras que sometió al régimen, la mayoría de ellos está viviendo lo mismo que sufre cada venezolano, sufren igual nuestras penurias, sufren la inflación y la escases, sufren viendo partir a otra nación a muchos de sus seres queridos, sufren en silencio, sufren ver asesinado a un compañero por un delincuente.

Así como andan nuestros profesores y maestros, médicos, ingenieros, andan muchos de los altos oficiales activos, montados en un bus repleto de gente, apiñados con gente guindada como monos en el estribo de un bus, así anda hoy día, toda esa gente profesional que se esmeró en estudiar para tener, darse y darnos un mejor futuro por su capacidad intelectual.

Recién en caracas, les mataron a un Capitán de Fragata activo, iba en un bus  que fue asaltado, los ladrones requisando para robar le vieron el credencial, al ver que era una oficial  vestido de civil, le pegaron un tiro por maldad y odio.

 Los militares también fueron infiltrados

El enemigo con melosas ofertas se metió y se infiltró en sus cuarteles, así como se metió en nuestras escuelas, liceos y universidades, esos infiltrados destruyeron a nuestras empresas con sus  ofertas populistas a través de los sindicatos, estos dieron y dieron hasta que terminaron con el frágil parque industrial venezolano.

Así es que, los militares sin darse cuenta, fueron invadidos y rodeados por extranjeros trasmisores de odio, desesperanza, miseria, hambre y anarquía, para luego con nuestra propia fuerza infestar todas las instituciones para ponerlas al servicio de los comunistas.

Ciertamente, nuestros militares perdieron una gran  batalla en esta guerra no convencional, por eso, el militar que no obedece a someterse, es vigilado y perseguido, por eso sufren igual que nosotros los civiles, todos somos presas, acaso es mentira que estamos rodeados y vigilados por el enemigo extranjero.

 Una guerra no convencional

Fue así y allí donde los militares perdieron esa batalla, les pasó como a Troya el enemigo se les metió adentro y los acorraló, les cambió  costumbres y formas sin poder hacer nada.

Los militares se enfrentaron en una guerra  poco vista, ellos desconocían esas tácticas y esas armas, sin darse cuenta  a muchos les lavaron el cerebro, fue tal la lavada del cerebro, que muchos de ellos, ni saben donde están metidos, los extranjeros usaron el adoctrinamiento y las mieles del poder,  pues eso es un arma intangible, pero arma al fin.

El adoctrinamiento deformó la  institucionalidad

La otra cara de los comandos son un partido político, está tan deformada la conducta de muchos militares, sobre todo los que tienen puesto de comando y cargos de civiles, que abiertamente,  hacen campaña, sus tropas son alienadas a votar por el candidato de ellos.

Discuten en la calle, defienden lo indefendible, la ceguera es tal,  que le echan la culpa de la crisis a los Estados Unidos, cuando realmente el único culpable de la crisis es el régimen que sigue las políticas comunistas de los cubanos dirigidos desde Rusia.

 El régimen actual sí es un gobierno militar

Sólo que es un régimen malo, muy bueno para algunos intereses,  pero, malo para el colectivo venezolano, en nada se parece al régimen militar de Pérez  Jiménez, aquel era nacionalista, de hecho sembró y nos dejó  una nación prospera, respetuosa y con mucho bienestar.

Abrir los ojos no es dar golpe

Es tener sensatez y ser nacionalista que nos importa que el presidente se quede gobernando con tal de que abandone esa doctrina del demonio. Los venezolanos reclamamos cambios de política en la conducción del estado es preciso que sienten al comandante presidente; es hora de cortar cabezas para que salven la de él y la de país, pareciera que el jefe de estado es presa comunista de intereses y ambiciones extranjeras. Es hora de gerencial  el país, el jefe de estado tiene muy mal guiada la nación, cada día es peor, y peor, caminamos hacia la hambruna, la más grande y peor de las miserias, vivimos la crisis humanitaria del hemisferio.

El país necesita un vuelco, por las buenas o por las malas

Aquí estamos sufriendo las consecuencias de la indiferencia militar, ustedes los militares son los garantes y responsables de nuestra soberanía y de nuestro seguridad, ahora pregunto cual seguridad si nos matan a decenas de personas todos los días, sino morimos a mengua en los hospitales, ya muchos mueren de hambre en sus hogares, las niñas se prostituyen por un bocado de comida.

Es la hora del trabajo y la producción nacional

Es hora de mandar al comunismo y el populismo a la basura, es terminar con la ley del trabajo, todo el mundo a trabajar diez horas mínimo, volver la autonomía al patrono, nunca más expropiar ni invadir, devolver todo lo invadido y expropiado, desalojar a todo invasor por pequeño o grande que sea, es hora de impulsar la creatividad, adecentar el país es la prioridad.

Rigor y Justicia para re-comenzar de nuevo

Ante la dimensión de la perdida de nuestros valores morales y niveles de corrupción y negligencia es imperativo imponer La Pena de Muerte para poner orden y disciplina así el  país recuperará el bienestar y el desarrollo rápidamente y dará mucha confianza a los futuros inversionistas. Somos uno de los países con más agua en el planeta y no tenemos agua en nuestras casas, tenemos millones de metros en tierras fértiles y planas y n producimos comida, tenemos las más grandes reservas de gas y no tenemos una bombonita de gas domestico.

Telf: 04144818679

 

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