Lister Monteverde: El amor de Dios trae temor

El amor de Dios trae temor es el título que quise colocarle a esta nueva entrega para hablarle de su sublime lazo con el cual atrae al mundo.  Cuando digo que el amor del altísimo trae temor, me refiero a un temor de respeto, de no hacer cosas que a él no le agrada, su amor trae el temor reverencial, de no estar desprovisto de los principios que salva al hombre y a todos, porque sus principios están reñidos de la más profunda santidad.

El amor de Dios trae temor a nuestras vidas, su amor dirige y marca nuestros destinos si en verdad dejo que su amor invada todo mi ser. El amor de Dios no tiene límites para ayudarnos, liberarnos y proveernos del contenido de reino.  Dios y su amor no es más que la sustancia necesaria para nuestras almas, su amor nunca se desgasta y nos recuerda, de todo el bien que ha dado a las vidas de sus hijos cuando él mismo decide salvarnos del edicto que nos era contrario a su amor.

Por ejemplo, si Venezuela entendiera que todo lo que tiene y ha de tener en los próximos tiempos es, porque Dios ama a la nación y a todos quienes hacemos vidas en esta tierra latinoamericana.  Dios no ha permitido que a la nación llegue el acabose, sencillamente porque nos ama. Él quiere que recordemos todo su amor y misericordia para con nosotros, que tengamos igual que él amor y así también tener temor de no violentar la ley divina y terrenal.

Dios cuando quiere mandar un mensaje de amor aunque no haya motivos humanos, sino por el contrario, haya un abierto desconocimiento e ingratitud hacia sus maravillas y complacencia en salvar a la caterva humana de las tinieblas circundante.

Dios se vale de quien sea y cuando quiere para advertirnos de muchas cosas, en esta oportunidad veo oportuno tomar como ejemplo a un personaje bíblico cuyo nombre significa Mensajero, este es Malaquías. Se cree que no existió, otros si creen que fue alguien de carne y hueso, el asunto es que pudo haber sido el mismo Espíritu Santo que proporcionó el episodio o alguien cual vaso de honra cuyo contenido se lo daría Dios más adelante.

Malaquías tuvo un estilo particular de hacer llegar el mensaje dado por Dios al pueblo de Israel, su método era las preguntas y respuestas.  El mensaje que manda por medio del mensajero es que amaba al pueblo de Israel, aunque el pueblo estaba en abierta situación de desconocimiento a todo lo que el Sublime Dios hizo por él.  Dios le dice que los ama, sin embargo por un momento al pueblo se le olvida todas las maravillas que Dios hizo por ellos cuando la esclavitud faraónica era su pan de cada día, cuando apena los israelitas eran simplemente unos ladrilleros, conformándose con la migaja que se le daba.

Ellos preguntan, ¿en qué nos ha amado? Mal. 1:2. Dios nos ama cuando él obra a favor nuestro. Muchas veces nos preguntamos en qué Dios nos ha amado, sin detenernos un momento que gracias a su amor vivimos, que tenemos una familia hermosa a quien amar, nos demuestra su amor cuando nos da un país lleno de paisaje y minerales, una Venezuela llena de esperanza que, aunque esté pasando por esta turbulencia Dios sigue amándonos, que aunque no sepamos valorar ni aprovechar los tiempos y estemos derrochándolo en violencia peligrosa, el Santo de los cielos y la tierra dice que nos ama.

Dios ama a los pueblos rebeldes, ama a los que componen un gobierno corrupto, ama quienes se oponen a lo establecidos por Dios por medio de un pueblo, a los que se oponen a los derechos fundamentales, Dios ama a los que flagrantemente violan los derechos de la sociedad, al funcionario corrupto, al político inhumano sea cual sea su color, a las instituciones que se prestan para las mafias, es decir, Dios ama a todos aunque se tenga una memoria desprovista de todo lo que su misericordia haya hecho por nosotros.

El amor nos acerca al temor reverencial a Dios, el temor comienza por buscar de su presencia, por buscar su rostro por medio del acercamiento, procurar que esa nube que sobrevino sobre el discípulo Pedro y los que estaban con él Luc 9:34, venga sobre esta nación, sobre nuestros hijos y familias, la nube de Dios es tipo de su misma presencia, cuando Dios está cerca de nosotros llega a nuestras vidas el temor de hacer bien las cosas, de actuar bajo los principios de la igualdad, de respetar los derechos de los demás, cuando ese temor llega a nuestras vidas vamos a tratar bien y con respeto a las personas que piensen diferentes a nosotros sin importarle su color de conciencia.

Otrosí: Un llamado para que la zona de las llaves frente a la urbanización las Corinas sea tomada en cuenta por quienes tienen la responsabilidad de limpiar a la ciudad, ya que los promontorios de basura trae terribles peste a la colectividad, son muchos los niños que viven por todos estos sectores a la redonda.  Saludos.

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