Gabriel Gonzalez: ¿Y entonces? ¿Se acabó la lucha?

Tras más de 130 días de intensas protestas en Venezuela, olvidamos por qué comenzó esta lucha, que por cierto no fue por la constituyente ni por regionales.

Esta gesta heroica comenzó porque las esquinas se llenaron de familias hurgando en la basura para llevarse algo de comer a la boca. Comenzó porque la escasez de alimentos y medicinas cada día se agudizaba más y porque la inflación nos estaba asfixiando.

Comenzó porque los fines de semanas los lugares de entretenimiento estaban vacíos y las morgues llenas. Comenzó porque en Venezuela los jóvenes no veíamos futuro y simplemente no nos dio la gana de huir.

Una generación que desde 2014 tomó las calles exigiendo una sola cosa: libertad. Esa que el 12 de febrero (2014) salió a las calles con sueños y dispuesta a dar su propia vida por una Venezuela libre, volvió a las calles el pasado primero de abril, con más ímpetu que hace tres años, con más fuerza y con menos que perder, porque ya no quedaba nada.

Vimos a esa juventud rebelde enfrentándose a la más feroz represión del Estado con escudos de cartón y un guante para devolver bombas lacrimógenas. Madres que acompañaban a sus hijos, hijos que lo daban todo por quedarse y padres que luchaban para que sus hijos regresara. Una sociedad unida, de pie y sin miedo.

Una sociedad que llenó y vació las calles cuando así se lo pidieron, que trancó, que arriesgó su trabajo votando en un plebiscito y dejando de votar en una macabra constituyente, fue traicionada por un grupo que decidió, nuevamente, ser cómplice de la dictadura.

¿Y entonces?, ¿se acabó la lucha? No. Es nuestro deber mantener la presión popular que logró el desmoronamiento del chavismo, el apoyo de la comunidad democrática internacional y el quiebre interno de la Fuerza Armada Nacional.

Es nuestro deber mantenernos en la calle todos los días hasta salir de la dictadura, por los más de 130 asesinados en la lucha, por los más de 5 mil detenidos y los cientos de heridos.

A nuestra generación le tocó vivir esta etapa de nuestra historia, cruda y cruel, pero que nos va a enseñar a amar y cuidar esta tierra de gente noble, honesta y trabajadora. Es nuestra responsabilidad avanzar hasta conquistar la libertad.

@ismaelgabriel22

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